Poco a poco voy refinando mi idea de negocio, ahora mismo la definiría como: Mejoras organizativas y optimización de procesos sobre una base informática.
Sin embargo, definir es una cosa y explicarlo otra distinta. De hecho hay pocos empresarios conscientes de la potencia y mejoras que puede aportarle la informática a su negocio. Por eso siempre la aceptan como medio tangencial. De esta forma cuando le soluciona algún problema, realmente, no son conscientes de como se ha hecho, simplemente el problema se les diluye y deja de serlo.
En un antiguo trabajo recuerdo uno (entre otros muchos) de estos casos tipo: "Disolución de problema".
Por falta de organización y la poca ética profesional de un responsable, los plazos de entrega asignados a los pedidos de los clientes o no existían o eran sistemáticamente incumplidos. Esto, además de la insatisfacción generada en los clientes, tenía completamente enfrentados al departamento técnico-comercial y al de producción.
El primero estaba perdiendo la batalla. El jefe de producción era el responsable principal de dichos problemas, pero jugaba una estrategia mas eficaz, aunque, menos ética y profesional. Recurría a la acusación sistemática y las lágrimas para defenderse: "Es que no me han pasado el pedido", "Le dije que...", "Es que tienen algo personal contra mí", ... Si esto se une a un jefe un tanto distraído de la realidad (aunque mi ex-compañero Oscar le quita el eufemismo y lo deja en gilipollas); tenemos unos clientes hartos de incumplimientos, un departamento completamente quemado a punto de estallar, cuatro reuniones por semana y ninguna solución.
Al final todo fue tan sencillo como meter algunos campos más en la tabla de pedidos del ERP: fecha de solicitud del pedido, fecha de pedido, fecha prevista de carga inicial, fecha prevista de carga final, fecha real de carga. También una tabla usada como bitácora para ir registrando las fechas y razones de los cambios de fecha. Esto, además de diluir el problema, que realmente era la irresponsabilidad del jefe de producción, proporcionaba unos interesantes indicadores para medir el desempeño de algunos procesos: días que se tardaban en pasar a producción un pedido, desviaciones en la previsión de fechas de carga, cumplimiento de fechas asignadas de carga, días de entrega de un pedido, ...
Lo cierto es que el problema se solucionó sin sangre, aunque el jefe no reconoció jamás al culpable del mismo. El responsable de producción siguió y sigue siendo su protegido. De hecho, me he enterado de que recientemente, para protegerlo y "taparlo" se tomó la brillante idea involucionaria de eliminar el registro de las fechas previstas de carga; se pretendía volver al método intuitivo-inculpatorio anterior. Necesariamente, debido al caos organizativo generado, se tuvo que dar marcha atrás en dicha medida. Sin embargo ya es tarde, ni los clientes ni los trabajadores creen ya en un modelo de empresa implantado por un jefe que está mas pendiente de los desajustes hormonales (ficticios) de un pelota nada ético, que de los esfuerzos responsables del resto del personal y la satisfacción de sus clientes.
Me van a perdonar, quería teorizar de como la informática puede ayudar a diluir problemas organizativos y me salio algo de la rabia que acumulé en un anterior trabajo y que pensaba superada. Les pido disculpas, pero como me ha ayudado un poco, voy a dejar esta entrada tal cual.